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lunes, 22 de noviembre de 2010

ICONOGRAFIA DEL CASTILLO. LAS PRIMERAS FOTOGRAFIAS

Bellas imágenes de la fortaleza, estas primeras fotográficas que pertenecen a los últimos años de los ochenta o primeros de los noventa del siglo XIX. Hasta entonces, solamente dibujantes se habían fijado en él, pero , posiblemente desde la compra del castillo el 4 de mayo de 1887 por Don Carlos Morenés y Tord, Conde de Asalto, el edificio va a ser objetivo de las cámaras. Varias de las fotografía fueron tomadas en el mismo día. En torno a esas fechas miembros de la Real Sociedad de Excursiones , entre los que se encontraban el propio Conde de Asalto y varios familiares visitan la fortaleza abandonada . Como resultado de la visita el Vizconde de Palazulelos, yerno del conde de Asalto publica en la revista de la sociedad el articulo titulado


“ De la excursión a Guadamur . Lo que es el castillo.”



Casiano Alguacíl fotografo Toledano toma entonces tambien varias placas que comercializa en la serie Monumentos Artísticos de España.








Aun entonces las casas del pueblo estaban alejadas del castillo, auque no como en los tiempos de Felipe II que, según decía los documentos de entonces:

.........las primeras casas del pueblo están a doscientos pasos de la fortaleza.

Ya a mediados del siglo XVIII había algunos corrales en las inmediaciones del castillo llamados de los ganaderos de Layos. Incluso dentro del perímetro de las tierras del castillo y próximos al foso se construyen corrales para ganados a mediados del siglo XIX, cuando el castillo pertenecía a José Guillermo Sánchez, Bonifacio Rodríguez e Ildefonso Bejerano Vázquez. Entre estos corrales y la población discurría, como lo hace hoy, el camino del Carril, que tras pasar por ermita se dirigía a Cervatos .
Fue refugio, durante algunos años de mediados del siglo XIX, de indigentes y gitanos, como se puede ver en otras fotografías, con el consentimiento y la ayuda de estos tres propietarios de la localidad. Incluso es ofrecido como morada , a una orden monástica expulsada de Francia. Al pasar a manos de los Condes de Asalto es desalojado para comenzar su restauración, dirigida por el propio Don Carlos, que primeramente se aloja en una vivienda de la localidad en la calle San Ildefonso y que posteriormente habita en la, hoy desaparecida “Casita de La Mora”, vivienda que se manda edificar dentro del recinto de la barrera del castillo, para vivir en ella mientras durasen las obras.



Desde principios de la última década de l siglo XIX hasta el año 1900 el conde realiza una importantísima restauración y recreación decorativa de la cual hablaremos en próximas entradas, apoyados por bellas fotografías de esos primeros años del siglo XX.