Entrada destacada

GEMA SIGILAR DEL TESORO DE GUARRAZAR

sábado, 11 de agosto de 2018

ESCOLASTICA LA DEL TESORO Y EL SIFONERO DE NOEZ


Hace ya un año que publique GUARRAZAR, EL TESORO ESCONDIDO , una historia novelada más que una novela histórica, las ventas han superado mis expectativas y hemos tenido que hacer una nueva tirada.  Aunque la  historia del descubrimiento del tesoro de Guarrazar, a mi entender, está bastante completa en la novela, sigue dando noticias y apareciendo datos  de sus protagonista de los años posteriores, ya cuando esos avatares estaban casi en el olvido.
                 Uno de ellos, es una anécdota de la que fue la verdadera y primera descubridora del tesoro, estamos hablando de Escolástica Velasco-Calderón Pérez.
Anécdota que me ha contado D. Gregorio Escribano Sánchez  descendiente  Escolástica , al cual agradezco su confianza y le muestro públicamente mi deferencia.
                Como ya sabrán los que hayan leído la novela, Escolástica fue maestra en Gerindote y cuando se casó con su novio el secretario de Guadamur se vino a vivir a esta localidad  y lo hacían en la plaza de Recesvinto ,  en la casa que posteriormente ocuparon , la Taberna de Enrique, el Bar del Chico y hoy es el Bar del Practi.
                Por lo que se deduce de este hecho que les voy a contar, al parecer esta mujer tenía bastante carácter.
 La mujeres inmersas en sus casas,  en lo que se conocía entonces por  tareas de propias  su sexo, siempre estaban alerta con un oído en la calle, por si ocurría algo o pasaba alguien fuera de los que acostumbraban a pasar, para  salir a lo que vulgarmente se denominaba y sigue denominándose “oler”. 
Un día acertó a pasar por la plaza, el sifonero  de Noez ,  vendiendo esta botellas de bebida gaseosa . Los sifones,  los traía desde su pueblo  en un carro tirado por dos mulas y al parecer una de ellas era más perezosa que la otra  a la que  llamaba Escolástica,  por este motivo tenía que arrearla continuamente diciendo:
                  ¡   Arreeee….. Escolástca …….Arre….Escolaaastica ¡
                Siempre que pasaba por la puerta de nuestra vecina Escolástica , el vendedor arreba a la mula con grandes voces , no se sabe si era  porque conocía que la vecina se llamaba igual o  era una casualidad, aunque el sifonero  nueceño  tenía fama de guasón .
        Cada vez que venía el de Noez ,  y lo hacía todas las semanas se repetía la escena y Escolástica lo escucha dentro de su casa y cada vez le gustaba menos. Casada ya de la situación. Escolástica decidió darle un escarmiento y un dia le estaba esperando con una vara de almendro de aquellas que se utilizaban para varear la lana de los colchones y casi sin mediar palabra le propino un par de palos al sifonero y le dijo que no se refriese a su mula como e
Escolástica y al marcharse  el limonero se fue diciendo

         ¡  ARREE MUU…LA ……….QUE ECOLASTICA …….NO ¡
         ¡  ARREE MUU…LA ……….QUE ECOLASTICA …….NO ¡





martes, 17 de julio de 2018

EL AJARDINADO DEL CASTILLO DE GUADAMUR A FINALES DEL SIGLO XIX


 Tras la restauración estructural  del castillo que tuvo que realizarse en los primeros años de la década de los noventa, siendo propietario Don Carlos Morenés y Tord  Baron de las Cuatro Torres y conde de Asalto, consorte, este  se dedica a intentar ampliar los terreros de la parcela del castillo. Ya en el contrato de compra del edificio y su parcela el  4 de mayo de 1887 a los vecinos de Guadamur José Guillermo Sánchez, Apolinar Rodríguez y al vecino de Gálvez Ildefonso Bejerano Vázquez, no se delimita la extensión superficial de dicha parcela pues se desconocía y como linderos se habla de varios vecinos de Guadamur y de la Ermita de la Natividad. Hasta principios del siglo XIX la parcela del castillo estaba delimitada en su parte sur, oeste y norte por dos caminos. El camino del Carril, continuación de la Calle de la Natividad que la lindaba por el sur y por el oeste y el camino que salía al Camino de Toledo, o Calle de Ayala hoy Calle de Jorge Manrique  que lo hacía por su parte norte. Por  el Este  la parcela tenía una cierta amplitud y era frontera con fincas rusticas de varios vecinos de la localidad, entre ellos Manuel Moreno, Emilio Morales, Amalio Rodriguez, Jesús Alonso y Apolinar Díaz.
El Conde de Asalto y su hijo Luis Morenes  durante casi cuarenta años efectuaron labores continuas de conservación y mejora del castillo y de sus jardines. En la fotografía de 1918 podemos ver a la izquierda al guardés Jorge Gutirrez y su esposa. Al administrador  Patricio Gutierrez (con corbata) y a diversos trabajadores de la localidad contratados por  D. Luis Morenes , marqués de Argueso


                Aunque el castillo se había construido en el siglo XV a un tiro de ballesta de la plaza y de la nueva iglesia, con el paso de los años el crecimiento del pueblo se había hecho también hacia el castillo y algunas de sus viviendas estaban ya relativamente próximas ya a este. Incluso a  mediados del siglo XIX el ayuntamiento ante la inhibición de la diputación provincial,  había construido, en las proximidades del castillo, dos corrales municipales para ganado dentro de la parcela de  la fortaleza ubicados entre la calle de la Natividad y el castillo, corrales  que invaden el foso e incluso utilizan el cubillo noroeste para encerrar reses.
Con el transcurso de los años estos corrales pasaron a manos particulares en concreto a una rama de la familia Patiño. Existían además en las proximidades algunas  pequeñas parcelas con viviendas construidas no sabemos cuándo.

Al  intentar recuperar estos terrenos próximos al pueblo y adquirir algunos otros por el Este, el conde pide a su guarda le especifique de quien son esas las parcelas. Don Carlos Morenés había nombrado como guarda del castillo a un albañil de Guadamur Pedro Gutierrez, con la finalidad de que éste, además de cumplir con finalidad de guardés, se ocupase en terminar la restauración, la construcción de dependencias anexas, hiciera la pared o cercado  de  delimitación de la propiedad y ejerciese también de jardinero. El guardes envía a Don Carlos el siguiente plano  con la especificación de las parcelas que existen por la parte del pueblo y  sus propietarios:

PETICIÓN DE PERMISO A LA DIPUTACIÓN PARA CONSTRUIR UN CORRAL PARA EL GANADO EN EL FOSO DEL CASTILLO.

Andrés  Sánchez, secretario del Ayuntamiento Constitucional de esta villa de Guadamur del que es Alcalde Presidente D. Domingo de la Cruz Figueroa.
               CERTIFICO ,   que  en el libro de actas que lleva el mismo hay una que dice así:

        ACTA : En la villa de Guadamur a quince de marzo de mis ochocientos sesenta y ochos, reunidos  los señores D. Domingo de la Cruz, alcalde presidente, D. Jacinto Alonso teniente de alcalde, D. Facundo Morales, D. Pedro de Diego, D. Andrés Rodríguez, D. Eugenio González  y D. Eusebio  Morales regidores en sus casas de Ayuntamiento el Sr. Presidente declaró abierta la sesión y por D. Eusebio Morales regidor síndico se manifestó:  que muchos vecinos de esta villa le han hablado sobre la conveniencia y necesidad de que se construyan dos corrales de concejos pues de este modo se podrán encerrar con separación los ganados que se aprehendan haciendo daños y se evitarían muchos en la propiedad, en razón a que no le e posible al guarda rural del término denunciar todos los que se encuentren abandonados bien por no conocer a quien pertenecen   o bien porque sus dueños le ocultan la propiedad que tienen sobre el ganado aprehendido fiados en que el guarda no tiene donde encerrarlos y los tiene que dejar para que después se vayan en casas de sus dueños o nuevamente a la siembre   y posesiones a hacer daño quedando por consiguiente sin castigo alguno. La construcción de dichos corrales, el dicente, la considera necesaria y de urgente necesidad en el día y más en cuanto se establezca la guardería rural que con probabilidad  los que se designen a este distrito serán forasteros y no conocerán ni los ganados dañadores ni las propiedades en que los hagan y por estos motivos no podrán denunciar ningún ganado por mucho que aprehendan haciendo daños, porque …….no conocerlos no tiene donde encerrarlos. Por las razones expuestas invita a la Corporación municipal acuerde la construcción de  expresados corrales  aun cuando sea en el foso del Castillo donde Santiago Manrique le ha ofrecido hacerlos por veinte escudos y el solar  que arrinconado existe en esta población y su calle del Prado. La Corporación Municipal vista la justa pretensión del procurador síndico y la necesidad de construir los corrales del concejo acuerda de pedir autorización al señor Gobernador  para ceder el terreno que existe arrinconado en la calle del Prado, al Santiago Manrique para edificar  una casa en el concepto de que por esto se han de construir indicados corrales por cantidad de veinte escudos en la forma que le señala el ayuntamiento y como para esto pudieran destinarse nueve escudos que Juan Sánchez de este vecindario ofrece por un solar inservible junto al Castillo se pide también autorización al Sr. Gobernador para hacer esta cesión y utilizar a este objeto los nueve escudos con más los once restantes que faltan de las economías que resultan en el ejercicio del actual presupuesto municipal. Así lo dijeron y firman expresados señores de que yo el secretario certifico. Siguen las firmas.
        Y para que conste  de orden del Sr. Alcalde y con su Visto Bueno pongo la presente que firman en Guadamur



Iniciadas las negociaciones, puede adquirir mediante compra las parcelas que poseían Saturnino, el zapatero y Julián Patiño, sin embrago Justo Patino Santos, propietario de la parcela que invade el foso y  que  incluso había ocupado uno de los cubillos se niega a venderla. Por ello Carlos Morenés comienza pleito judicial que Justo Patiño pierde y de esta forma el conde consigue dejar el castillo exento, sin ninguna propiedad extraña en las  inmediaciones de  sus muros.

Seguidamente, con la misión intentar  ampliar su propiedad por el oeste y adquirir las parceles y viviendas de lo que era entonces la calle Ayala,  solicita nuevamente  a su sirviente Pedro Gutierrez un segundo plano con la especificación de los propietarios de estas:


Esta vez tiene menos éxito ya que por el O. en las inmediaciones del pueblo y de la calle Ayala, sólo consigue comprar las parcelas de herederos de Facundo Morales, las otras parcelas todas ellas con viviendas pertenecientes a Felipe Moreno, Celedonio Espinosa, Lorenzo de Blas y Jesús Martínez siguen en manos de sus propietarios.
                El plano específica además en la zona unas cuadras, que fueron construidas por el  conde para acoger a sus  caballos y dos coches que poseía  en la localidad, uno de ellos una tartana  cubierta con capota y cortinas y otro abierto de verano. También nos muestra el plano  las dependencias de un convento,  lugar en el que posteriormente  se edificaría el salón de la catequesis parroquial. No se tienen ninguna otra noticia de un convento en Guadamur, pero a manera de hipótesis queremos pensar que el propio conde edificase este modesto convento y lo ofreciese a alguna orden monástica para que atendieran el culto religioso de la capilla del castillo.
Por el oeste tenían fincas rusticas los vecinos de Guadamur ya citados:  Manuel Moreno, Emilio Morales, Amalio Rodriguez, Jesús Alonso y Apolinar Díaz. pero el conde no consigue que le vendan ninguna parcela más.
Una vez definida la propiedad, el conde acomete la ordenación de la parcela y el ajardinado para lo cual elabora el siguiente plano trazando calles y paseos en torno a una gran rotonda. Proyecta cuatro puertas para cubrir las necesidades del castillo. Al camino del Carril abre dos puertas unas en  las inmediaciones de la ermita y otra de hierro también, enmarcada por dos cubillos de fábrica  en el extremo  E. de la finca con salida al camino del  Carril.


El 30 de abril de 1890, el propio conde presenta en Madrid, ante la Comisión de Evaluación y repartimiento de la Contribución Territorial la declaración del castillo y su cercado. La finca rustica , según declara se trata de una tierra de secano con 2 fanegas de segunda calidad y 16 de tercera calidad que junto  a la fanega que ocupa el castillo con su foso y glacis hacen un total de 19,35 fanegas, lo que equivalía a 10 hectáreas 79 áreas y 82 centiáreas.
La construcción de la cerca la efectúa entre los años 1892 al 1896 el guardes sacando piedra para el zócalo de la pared del propio foso del castillo. El foso aunque no estaba cegado del todo contenía una gran cantidad de piedras procedentes del derrumbe de parte de la barbacana y de la voladura que hicieron los franceses de Napoleón del cubillo del Norte. También se desempedró para este fin las piedras de la llamada era del castillo. Cuando esta piedra se acaba, por medio de pequeña voladuras se extrae piedra en la propia parcela al lado del Camino del Carril , en la zona denominada desde el siglo XV, Las Peñas de la Magdalena.


Para el riego de los jardines en los primeros  años, en el pozo cercano a la ermita se instaló un molino de viento que mandaba el agua aun deposito construido en la proximidad  al lado de la puerta  que sale a al cerro de la ermita, una de las cotas más elevadas del cercado. Dicho molino, cuando soplaba el viento, era bastante efectivo, según las palabras del guardés:
  El molino marcha divinamente, el día cinco en tres horas apuró el pozo si hubiera tenido agua saca dos depósitos o más. El aire era de solano y continuo, se quitaban las penas verle marchar.
Vista del castillo en la última década del siglo XIX. En primer término la calle de los Pozos . A la izquierda se puede ver la espadaña de la ermita y el molino de viento que sacaba el agua del pozo para regar los jardines 

Con el paso de los años los propietarios abrieron nuevos pozos, quizás  por agotamiento del pozo de la ermita, uno de ellos que tuvo también molino de viento para sacar el agua estaba ubicado en el centro de la propiedad en una vaguada natural.
La plantación de árboles se hizo con dos fines la delimitación de caminos o para la formación de arboledas. Las variedades más corrientes fueron las siguientes: Acacias  de las cuales se plantó una arboleda en la zona próxima a la ermita, moreras y álamos negros , alternaron en la delimitación de las calles con aligustre y ebonibus . Pocos años después en la gran rotonda se plantó una abundante arboleda de pinos romanos de los cuales han sobrevivido algunos.    


LAS CALLES Y SUS NOMBRES


        


     
Todavía en 1945 se notaban los trazados del jardín, inaugurado medio siglo antes

  Para nominar las calles en conde recurre fundamentalmente  a dos fuentes que quizás serian lo más importante para él,  su linaje y la historia.
Calle de la Mora.- Hace referencia a la leyenda de La Mora del Castillo. Cuando viene el conde a Guadamur se integra en la vida social del pueblo buscando en la localidad las personas que trabajen para él. Llegó a tener más de una veintena de empleados entre el castillo, la Fábrica de Harinas San Antonio y las fincas que compró. Seguramente estas personas son los que le trasmiten esta leyenda.


Calle de las Artes.- Es la más próxima al pueblo tiene un carácter genérico y quizás puso este nombre al considerarse un verdadero mecenas de las artes, no solo por restaurar el castillo. Hay que recordar que fue el verdadero impulsor de la restauración del Monasterio de Poblet incluso aportando cantidades de su propio bolsillo.
Calle de Lopez de Ayala.- Es la que se dirige al puente levadizo  y hace alusión a la familia que levanta el castillo.
Calle de Fuensalida.- La calle más angosta por estar encajonada entre el foso y la calle municipal de La Natividad. Tiene su nombre porque los Lopez de Ayala, nada más terminar el castillo consiguieron de Enrique IV el título de Condes de Fuensalida, pues era en esa villa en donde tenían también la buena parte de su mayorazgo.

Calle del Castillo 1923

Calle del Castillo.- Es la calle que lo bordea desde saliente a poniente. Posiblemente ya existía con este nombre como camino antes de que se cercara el castillo y servía para comunicar el barrio de la ermita con el barrio de San Antón por detrás del castillo.
El castillo desde el Paseo de las Acacias, vemos que en 1923 también se habían plantado eucaliptos

Paseo de las Acacias.- Ubicado entre el castillo y la ermita de la Natividad, ocupó el espacio de la antigua era empedrada denominada del Castillo.
Calle de las Peñas de la Magdalena.- Transcurría  paralela al camino del Carril, y debe su nombre a que en el lugar hay algunos afloramientos rocosos o peñas y Magdalena nos recuerda que antes de construirse la actual iglesia, en torno al año 1470, la ermita de la Natividad era la iglesia parroquial dedicada también a Santa María Magdalena.
Calle de Toledo.- Es la que se dirige a la  puerta que da al camino del Carril. A finales del  siglo XIX  este era el camino más utilizado por los carruajes para salir a la carretera de Toledo.    

Fotografía del pinar en sus primeros años          


Calle de Carlos Costa.- La calle define el final de la propiedad, lindante con los terrenos de secano de vecinos de la localidad que ya hemos citado. En la documentación del Conde figura un Carlos Costa, vecino de Toledo que parece ser administrador de Don Carlos Morenés.
Calle de San Carlos.- Con esta calle ubicada cerca del camino de Toledo se terminaba por contornear toda la propiedad del castillo.
Calle de Guarrazar.- Los condes y especialmente el Conde de Cedillo, yerno de Don Carlos, conocían la importancia del lugar y del tesoro y denominan así a una pequeña calle en dirección al camino de Toledo.
Cañada del Cerro de la Horca.- Esta calle atravesaba la gran rotonda que se plantó con una buena cantidad de pinos romanos   de los cuales se conservan algunos buenos ejemplares. Aquí se recurre a la denominación de cañada, que como todos sabemos es un camino ganadero, orientándose hacia el Cerro de la Horca, en donde Don Pedro Lopez de Ayala I Conde de Fuensalida  levantó este patíbulo para demostrar que era poseedor de la jurisdicción civil y criminal de la villa.
Calle del 13 de Junio.- Esta calle conectaba la rotonda de los pinos con la calle de Toledo para acceder a la puerta del Carril. El matrimonio condal, Carlos y Fernanda, Fernanda y Carlos eran muy devotos de San Antonio de Padua, el 13 de Junio es el día del santo. A uno de sus hijos que fue el Marques de Ceballos-Carvajal lo llamaron así también a la fabrica de harinas que construyeron y fomentaron el culto al santo en la parroquia.
El máximo esplendor de los jardines del castillo se da en las décadas de los años veinte y los primeros años de la década de los treinta, cuando ya el jardín tenia más de cuarenta años. Su abandono forzado por la guerra civil del 36 , supuso perdida de la mayoría de los árboles.

Calle de Carlos V.- Junto a la Cale Toledo y la Calle del Castillo es la entrada principal de carruajes al castillo. Está basada en la tradición que comenta que el Emperador visito el castillo a la muerte de su esposa Isabel de Portugal.
Plaza de San Fernando.- En el punto central de la parcela se ubica esta plaza y en ella confluyen de forma radial las calles que articulan el interior de la finca.
Calle Cuatro Torres.- Va desde la rotonda de los pinos a la plaza de San Fernando , hace alusión a la baronia que tenía el conde al ser IV Baron de las Cuatro Torres
Calle del Conde de Asalto.- Continua a la siguiente calle desembocando en la calle de Carlos V, hace alusión a su esposa que era Maria Fernanda García-Alesson y pardo de Rivadeneyra que era  la VI Condesa de Asalto.
Calle de Felipe el Hermoso.- Calle que va desde la Calle de las artes hasta la Plaza de San Fernando se denomina así en recuerdo de la visita que hizo este personaje  al castillo en 1502.
Calle de la reina Juana.- Llamada así por el mismo motivo que la anterior, comunica el castillo con la plaza de San Fernando.
Calle de los Pozos.- Calle radial también que ocupaba el cauce de una vaguada natural por donde discurrían las aguas de lluvia, en donde existían y aún existen varios pozos.
Calle de Alfonso VI.- Es una pequeña calle que va desde la plaza de San Fernando al picadero. Relacionando este  la leyenda de la mora , ya que según esta fue el enamorado de la princesa musulmana.
Calle del Picadero.- Comunica el picadero con la Calle 13 de Junio.


LA OCUPACIÓN DE LO ESPACIOS.-
  La primera construcción del conde en el  castillo además de la propia restauración, fue una pequeña vivienda intramuros  entre la puerta del puente levadizo y el cubillo de poniente, que sirvió de vivienda del  guardés. En la zona próxima a la antigua calle de Ayala, en la calle de la Mora construye las cuadras que servirán de alojamiento para los caballos y los carruajes.  Hemos citado ya, la presencia de otro edificio denominado convento, donde después  se construiría el salón de la catequesis parroquial.

                Al lado de la puerta del Carril, alejada del castillo se construyen las porquerizas, la casa del guarrero, una alberca y un plato  de baño, para que los cerdos se pudieran bañar en él.  El carácter agrario está muy presente, pues no se desaprovechan los espacios, ya que toda la zona suroeste estaba dedicada a la plantación de cereales de secano, preferentemente  de cebada, que servía  de ayuda para abastecer  a los graneros del conde. Y que en los años propicios venía muy bien, como decía el guardes a los muchos picos que había en el castillo, entre ellos, gallinas , pollos, pavos y pavos reales , que andaban sueltos, estos últimos, en las inmediaciones del  foso.

La zona de las Peñas de la Magdalena sembrada de cebada. A la izquierda junto a la puerta que salía a la ermita una alberca que recogía las aguas del pozo del molino
                Ya hemos referido que en la gran rotonda se planta una arboleda de pinos  y la zona de las porquerizas posiblemente quedo erial o de iriazo como dicen los agricultores del  lugar. En la zona  norte la zona de la vaguada se plantó una viña, que según las noticias, servía para hacer el vino a los condes.  La plantación se efectúa de la forma tradicional como se venía haciendo n la localidad asociando las cepas a “estacas” de olivo.


Todo el jardín del castillo tuvo su mayor esplendor en las primeras décadas del siglo pasado. La guerra civil de 36 provoco al deterioro de los jardines por el abandono y la tala de muchos de sus árboles. Después de esta el Marqués de Campó nieto del conde recuperó parte  de los jardines inmediatos al castillo y plantó nuevos árboles en el entorno del castillo que son los que hoy prevalecen y un  olivar en el resto.   Testigos  de lo que fue el parque del castillo aún quedan pequeños grupos de árboles de diferentes variedades dispersas por la parcela y también han ocupados sus espacios, algunas plantas invasoras como el ailanto.


FUENTES
Archivo Histórico Nacional. Sección  Nobleza.  Casa Peñalver
Fondo de Fotografía Antigua del Ayuntamiento de Guadamur

Pedro A. Alonso   Revenga 





























domingo, 20 de mayo de 2018

UNA POESÍA AL CASTILLO

El seis de enero de 1911, se inauguraba el salón parroquial de Guadamur  ubico entonces en la hoy calle de Jorge Manrique debido a la munificencia de los propietarios entonces del castillo, los excelentísimos Condes de Asalto y para ello los niños y jovenes de la localidad realizaron una velada teatral de la que el periodico El Castellano de Toledo  dio noticia. En la siguiente forma:


















viernes, 23 de marzo de 2018

GUARRAZAR.EL TESORO ESCONDIDO. EL LUGAR

Iniciamos ahora  yo Pedro Antonio Alonso Revenga una serie  de entradas relacionadas con mi novela GUARRAZAR EL TESORO ESCONDIDO ,  de la editorial Circulo Rojo 2017. destinada a dar a conocer documentos relacionados con esta novela histórica para tí que la has leido o piensas hacerlo.




         GUARRAZAR, EL LUGAR


Como era  medio físico en al que se desarrolla el asentamiento visigodo de Guarrazar, en esos siglos VI al VIII. Guarrazar está enclavado dentro de la meseta cristalina del Tajo, que tiene como límite norte, el valle de este rio que está encajado en su zócalo, por ese motivo nada más cruzarlo desde Toledo tenemos que ascender rápidamente hasta la meseta cristalina o bien por la Bastida, Cerro de los Palos o las Nieves.

A diferencia de la margen derecha del Tajo que son terrenos fértiles de época cuaternaria, la margen izquierda era un penillanura , algo más abrupta con algunos cerros testigos y suelos más pobres que estaba ocupada en aquellos tiempos por un extenso bosque mediterráneo, si bien en los valles y cursos de pequeños arroyos se daba también  vegetación de carácter atlántico, predominando árboles de hoja caduca  como  los fresnos y álamos. 
El Terminillo , proximidades de Guarrazar   en Guadamur, aspecto que pudo tener el lugar en tiempos romanos y visigodos.

Esta mayor forestación hacia que toda esta extensa comarca  fuese más húmeda que hoy día. Por este motivo ya en época romana vemos aparecer un gran número de presas en la zona, posiblemente la mayor concentración de Hispania. Presas construidas con tres finalidades básicas: la agrícola, la minera y el abastecimiento urbano. Enumerando las que conocemos en la zona, tendríamos las de Guarrazar y  Guadamur, Bañuelos en Polán, Los Pareones en Noez ,  Alpuebrega en Polan también , las cinco de Santa Maria de Melque , Moracanta en Villaminaya, Vallehermoso en Sonseca y las de Alcantarialla en Mazarambroz y la de Urda-Consuegra esta dos últimas de abastecimiento urbano.


Manantiales y veneros hubo y sigue habiendo en la comarca. Teniendo algunos de ellos un carácter sagrado como lo tuvo que tener Guarrazar. Aun hoy día esta asociación de  fuente sagrada, iglesia y monasterio que pudo tener Guarrazar la vemos también en San Pablo de los Montes.

                 EL NOMBRE DEL LUGAR , SORBACES


Cruz de Sonnica en donde se hace referencia a la iglesia de Santa Maria en Sorbaces, muy posible nombre de Guarrazar en la antiguedad.


Santa Maria in Sorbaces , seria el nombre la  Virgen a la que este personaje visigodo SONNICA regala una corona.
La iglesia de planta basilical que se ta excavando en la actualidad, pudo tener esta imagen y SORBACES el nombre del lugar en tiempos visigodos.
Según todos los investigadores que han estudiado el tema Sorbaces procede de  la sustantivación y vulgarización del latin sorbacis o sorbaceus, lugar de sorbus o servales. Estariamos afirmando  que  la abundancia de  estos árboles habría dado nombre a aquel sitio.
MOSTAJO  o SERVAL MORISCO (SOBUS ARIA)  variedad  de sorbus que pudo existir en Guarrazar , actualmente coloniza nuestra comarca, pero en franca regresión ( Información facilitada por Jose Antonio García Escribano.)

SERVAL DE LOS CAZADORES (SORBUS AUCUPARIA)  otra posible especie arbórea que pudo predominar en Guarrazar en la antigüedad.

  UN LUGAR SAGRADO , BOSQUES Y AGUA.

Ya un difunto, Crispinus,  nos avisaba en el año 693, que Guarrazar, entonces denominado SORBACES muy posiblemente, era un lugar sagrado en la que el agua tenía una función fundamental. Hasta la propia tumba de este presbítero, dentro de una capilla, se dirigían cañerías de cerámica que llevaban el agua a dicho edificio.  Y el en primera persona avisa al caminante que observe el lugar pues esta el un  LOCUM SACRUM




jueves, 18 de enero de 2018

LA VIRGEN DE LA ENCARNACIÓN UNA DEVOCIÓN DESAPARECIDA DE LA PARROQUIA DE GUADAMUR .

La enciclopedia Wikipedia define así a la festividad de la Encarnación de Maria  Virgen:
La Virgen de la Encarnación o Nuestra Señora de la Encarnación es una advocación mariana venerada en la religión católica que representa a laVirgen Maria  el momento de la En carnacita solemnidad de celebra el día 25 de marzo, junto con la solemnidad de la Anunciación, ya que según la fe católica son acontecimientos casi inmediatos, ya que en la Anunciación el arcángel Gabriel le revela a la Virgen María que dará a luz a un hijo por obra del Espíritu Santo, y ella finalmente responde: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”, en ese momento sucede la Encarnación, es por esto que la Iglesia celebra los dos acontecimientos el mismo día ya que son casi simultáneos.
El origen de la veneración a la advocación de la Encarnación es muy antiguo ya que es unos de los primeros dogmas de la Iglesia ya que va estrechamente ligado a la doble naturaleza humana y divina de Jesucristo, por cuanto esto es declarado por los Padres de la Iglesia en el Credo niceno-constantinopolitano promulgado en el año 381.
  Pues bien, esta devoción formaba  parle del calendario festivo  de la parroquia con imagen y altar propio hasta el mes de agosto de 1936, fecha en la que su imagen y altar fueron  destruidos durante la guerra civil. No sabemos si llegó a tener hermandad propia, posiblemente no, ya  la hermandad e Ntra. Señora de la Natividad la tenía a su cuidado.

No sabemos la antigüedad cierta de la imagen, pero al menos ya existía en 1752. Algunos documentos que consultamos en el archivo diocesano firmados por el entonces párroco de Guadamur ya la citan.
La  única representación gráfica que tenemos de ella, está en los cetros procesionales que hoy custodia la Hermandad de la Natividad. Según se ve en ellos  era una imagen de vestir con manto que la cubría completamente  y que le daba un perfil triangular, muy característico de muchas vírgenes de España del siglo XVII. Se la ve sin  Niño Jesús pues representa a esta en el mismo momento de la encarnación. Si bien sabemos por esos mismos documentos de Don Ginés Simarro la Virgen tuvo Niño Jesus,  regalado en abril de 1752  por Marcela Rodriguez, vecina de Toledo y muy posiblemente natural de Guadamur.
En su altar ubicado a la izquierda de la puerta principal según se entra se celebraban ceremonias religiosas e incluso matrimonios, ante la Virgen Encarnación se casaron Cirilo Gutierrez y Lucia del Cojo , a finales de los años veinte o comienzos de la década siguiente del pasado siglo.

También la recordábamos los niños cuando nos daban el aguinaldo en Navidad , pues lo agradecíamos cantando:

……Cúbrelos con vuestro manto Virgen de la Encarnación.

jueves, 30 de noviembre de 2017

LEYENDA DE LA CASA DEL DIAMANTISTA. FANTASIA Y REALIDAD


Una de las leyendas mas modernas leyendas de Toledo capital  es esta de la Casa del Diamantista , edificio singular ubicado en las inmediaciones del río Tajo, cuyas aguas discurren a sus pies.En esta entrada intentamos desvelar lo fantástico y lo real de esta narración y las posibles causas que la originaron.
 Leyenda de La Casa del Diamantista

Pocos eran los joyeros de España, que podían hacer una corona de oro y piedras preciosas, uno de ellos era Don José Navarro habitante de la misteriosa  casa del Barco de Pasaje conocida hoy por la Casa del Diamantista .
                 La Reina Maria Cristina esposa viuda de Fernando VII, puso sus ojos el él para que hiciera una corona digna de la futura reina, su pequeña hija Isabel. Tan importante compromiso  en un primer momento lo declinó el diamantista Navarro , pero fue tanta la insistencia de la reina regente, incluso presentándose en su casa, que al final , Navarro aceptó encargo.
                  Ese mismo día se retiró a su estudio para dibujar la corona que habría de hacer, pasaron días y noches y el tan deseado boceto no estaba  es su cuaderno  y gran cantidad de  borradores  descartados en la papelera.  Hasta que un día viendo que el tiempo le apremiaba, decidió no levantarse de la mesa de su estudio, hasta que no tuviera el boceto. Hasta altas horas de la noche lo estuvo intentando,  pero el sueño  pudo más que su voluntad de terminar un boceto digno de una reina, quedándose dormido sobre la mesa. Al despertar la mañana siguiente quedó asombroso por el magnífico diseño que aparecía en su cuaderno. Calculando los componentes de la corona, pensó que tendría que empeñar toda su hacienda para decorar con diamantes, zafiros y esmeraldas aquel bello boceto, pero  la ocasión lo requería.
Mandó emisarios por toda España para comprar las gemas que necesitaba pero  los emisarios no llegaban y el que lo hacía venía con las manos vacías.  Pocos día quedaban para entregarlas y su angustia por no poder  terminarla era grandísima.
                Le quedaban pocos días ya  y aunque se quedaba trabajando  hasta altas horas de la noche, la corona no progresaba y   las piedras preciosas para terminarla no llegaban. Rendido por el trabajo, nuevamente quedó dormido en la mesa. Al amanecer, nuevamente otra gran sorpresa, sobre la mesa encontró una buena cantidad de bellas piedras preciosas magníficamente talladas listas para engarzar.

         Las habría traído algún encargado, pensó. Pero tras varias indagaciones, nadie había traído nada. Extrañado, por una nueva fortuna, esa misma noche decidió hacerse el dormido en mesa de trabajo. A eso de la media noche le sobresaltó el ruido de la puerta, pero decidió seguir haciéndose el  dormido.  Vio entrar en  la habitación unos pequeños seres de forma humana vestidos con trajes multicolores, que con rápidos movimientos y cada uno en su función, terminaron en unas horas la bella corona . De la misma forma que llegaron  se salieron de la habitación. Navarro asomándose por la ventana observó como en veloz cartera y en notable formación desaparecían dentro de las aguas del río Tajo. Ese mismo día  Navarro viajó a Madrid y entregó la corona para que al día siguiente fuera utilizada en el acto de coronación de la joven Isabel II.


          Básicamente esta es una de las leyendas  más modernas conocidas de la ciudad de Toledo, que como todas  tiene unas bases reales y otras menos, que es donde ha intervenido  la fantasía popular o una mano culta.
                Una serie de factores  fantásticos, maravillosos, y noticias importantes  favorecieron la moderna creación de esta leyenda.
   El propio entorno de la leyenda, el Barco de Pasaje y la gran casona construida casi sobre las aguas del rio Tajo , ya  da  el marco  mágico  de misterio adecuado .
El oro y las piedras preciosas, desde la más remota antigüedad han estado presentes en multitud de leyendas manifestados  en esta leyenda en  una corona real para Isabel IIy las coronas de Guarrazar que restaura el protagonista. En este caso la corona que José Navarro efectúa  a la reina  en 1852 y la intervención de José Navarro en la recuperación y restauración de parte del  tesoro de Guarrazar encontrado  en 1858 en las Huertas de Guarrazar en Guadamur  fue una parte del caldo de cultivo para que surgiese la leyenda.
La intervención  de personajes reales, mitificados desde tiempos inmemoriales, fue otro acicate más para que una pluma culta escribiera  o contara la leyenda que su trasmisión ha ido enriqueciendo en unos casos y en otros simplificando.




JOSE NAVARRO , DIAMANTISTA Y JOYERO REAL              .
                Se sabe que José Navarro nace cuatro día después de la Tamborrada de San Sebastián, en aquella capital vasca  en  1808.  En Madrid  unos años antes de  mediados de siglo se le conoce como importante joyero y diamantista con taller y tienda en la antigua Galería comercial de San Felipe de Neri,  cerca de la Puerta del Sol. Trabajando además  como joyero real  para La reina Isabel II ya casada. Los aderezos, diademas y una espada de rubíes, zafiros y esmeraldas que la reina había regalado al rey  salen de su taller, por eso  la propia reina Isabel II le encarga una corona poco después. Esto decía Navarro sobre el asunto:

……..vinieron  a buscarme (1850) en mi retiro para que me encargara de la construcción de la corona real, objeto que no se había hecho en España desde hacía cuatro siglos.



    Según sigue diciendo Navarro, se había retirado ya y vivía a las afueras de Madrid y por el encargo tuvo que volver al oficio.
                Entregó la corona al Patrimonio Real  el 1 de Febrero de 1852  la víspera del atentado del  Cura Merino.  Intento de regicidio, en el que las coronas están también presentes y también su finalidad votiva como las de Guarrazar.
Al día siguiente de recibir la corona , la reina Isabel II,  ricamente vestida con manto vestido y con bellos aderezos y joyas, se disponía a salir del Palacio Real para ir a la misa de parida a la basílica de Santa María de Atocha, cuando el cura Martín Merino Gómez , con el pretexto de entregar a la reina un memorándum,  se acercó a ella  lanzándola dos puñaladas que no fueron certeras  ya que la reina  tuvo suerte, pues primero el manto y posteriormente las ballenas del corsé pararon el golpe  del cuchillo e Isabel sólo tuvo una pequeña herida .


La reina siguiendo quizás la misma costumbre votiva que sus antecesores visigodos, tales  como:  Wamba, Recesvinto y Suintila, entre otros, en señal de agradecimiento regaló una corona a Santa María de Atocha. La corona se adornó  con las joyas que llevaba ese día del atentado, corona de brillantes y topacios de Brasil, con su sobrecorona de plata sobredorada con ráfagas de brillantes y rosas de esfera; un rostrillo de brillantes y topacios.  Esta vez la hace su otro joyero real Narciso Soria el creador de las joyas que llevaba el día del atentado.
Corona que la reina Isabel II ofreció a la Virgen de Atocha por haberla salvado del atentado del cura Merino. Efectuada por el joyero Narciso Soria , con las joyas que lleveba en el momento del atentado
La reina se hizo retratatar en recuerdo del atentado del Cura Merino , con la corona que ofreció votivamente a la Virgen de Atocha  y con la princesa Isabel la Chata , a cuya presentación iba a llevar al santuario de Atocha el día que sufrio el intento de regicidio del Cura Merino.

Así pues Navarro efectúa una corona a la reina Isabe II, pero no para su coronación, que de paso sea dicho no fue tal si no una proclamación en 1843. La corona de Navarro se fabrica en 1852 nueve años después de alzarse en el trono dicha reina.  

La corona la confecciona Navarro, no en Toledo, pues según nos  dice habilitó un pequeño estudio en la residencia en la que vivía, ya retirado del oficio a las fueras de Madrid.
Lo cierto es que  José Navarro  pudo utilizar su estudio de la casa toledana del Barco de Pasaje  para restaurar las otras coronas más famosas y  mucho más antiguas, las Coronas de Guarrazar, que adquirió por mediación del francés Adolfo Herouart Chivot.  Ahí se mezclan las coronas reales visigodas con la corona de Isabel II y por tradición oral y quizás también por la fantasía de algún escritor toledano, surge la moderna leyenda de la Casa del Diamantista..

No sabemos los lazos, si los había, que le unían al vasco con Toledo y que le llevó a venirse  vivir a Toledo dejando su residencia de las afueras de Madrid. ¿Era su esposa de Toleddo, simplemente le gustaba la ciudad?

LA MISA DE PARIDA – Siguiendo antiguas tradiciones algunas de ellas de origen judío la reina ese día 2 de febrero iba a cumplir dos ritos al templo de Atocha, uno la Purificación y otro el de la Presentación.
Las sociedades primitivas tenían la creencia que la mujer que había parido estaba impura y por eso no podía estar en contacto con personas y lugares, sobre todo sagrados por el miedo a  que lo contaminase con su impureza. Por este motivo se establecía una cuarentena para ella, durante la cual esta impureza se curaba.
Por otra parte, según la costumbre judía, todos los hijos primogénitos tenían que ser presentados al templo de Jerusalén en señal de su futuro ofrecimiento de servicios al templo, obligación que se podía cumplir pagando un rescate económico Por este motivo la Virgen María ofreció a Jesús así como hizo el ritual de purificación con agua antes de entrar en el templo.
Esta costumbre pasó al ritual católico en lo que es hoy día la fiesta de la Purificación de María que está asociado a su vez a otro antiguo rito , el de las candelas. Así pues este 2 febrero se conoce como la fiesta de la Purificación, fiesta de la Candelaria y algo menos fiesta de la Presentación. 





LA CASA DEL DIAMANTISTA .
        Según D. Julio Porres en su publicación Historia de las calles de Toledo.

De las dieciséis casas que se reseñan en el sector, todas de la feligresía de San Lorenzo, hallamos una que debe ser la del Diamantista: frente a la mísera renta que producían las demás, ésta se alquilaba en mil reales nada menos. Pertenecía al Nuncio nuevo y se le llama “Casa Tinte del Varco”. Tenía pues, un destino industrial, lo que explica su elevado alquiler.

Posiblemente a mediados del siglo XIX ya no tenía esos usos industriales, cuando puso su ojos en ella el notario D. Silvestre Moreno Miguel , seguía perteneciendo al Hospital de Dementes o Nuncio Nuevo, como propiedad de beneficencia. Por la leyes desamortizadoras de D. Pascual Madoz  sobre la desamortización de los bienes rústicos y urbanos de beneficencia,  salió a subasta el 8 de febrero de 1859 rematándola dicho notario por la cantidad de 7080 reales a pagar en diez plazos . Meses más tarde Don José Navarro, vecino de Madrid , el 11 de noviembre  de ese mismo año de 1859 se la compra a Don Silvestre abonándole el primer plazo de la subasta y comprometiéndose a pagar a la hacienda pública los otros nueve restantes  plazos.
 A esta casa, en las escrituras de compraventa se la ubica en el Barrio de los Tintes teniendo como linderos: por el mediodía el río Tajo , al norte y oriente los rodanderos de San Lucas y al poniente la plazuela del Barco de Pasaje.
   Es de suponer que a partir de su compra, por el diamantista la restaura y amplia como vivienda definitiva, posiblemente con el dinero que trajo de la venta de las coronas d Guarrazar de Francia.


 Poco la pudo disfrutar Don José Navarro, pues moría en Toledo tres años después.